martes, 25 de junio de 2019

BACK ON STAGE

En el anuncio vislumbramos el horizonte de un nuevo trabajo. Thrum tendrá sucesor, puede que pronto. Joe dará aire y vida a sus nuevas canciones de vuelta en el escenario, en Los Ángeles. Saldrá solo desde el backstage y luego lo arroparán Patrick, Jay y Levon para volver a otros discos. Basta con eso para un descanso placentero en un lecho de ensueño.

https://www.facebook.com/JoeHenryLovesYouMadly/photos/a.253368951359750/2679876258708995/?type=3&theater

jueves, 30 de mayo de 2019

DOS CLASES DE BELLEZA

En la misma fecha, 3 de mayo, se publicaron dos discos en los que Joe Henry trabajó el año pasado: Leylines, de Rising Appalachia, y There is no other, de Rhiannon Giddens con la participación de Francesco Turrisi. La música que encierran se cruza en la esfera inspiradora de la tradición, de raíces rítmicas y sonoras de otras latitudes (África, Irlanda, Italia, Caribe), que con el paso de los años y los siglos dio forma, más bien un crisol de formas, a la música americana. Los discos, con sus similitudes de concepción, tienen un carácter diferente y emiten un contraste de ambientes. La misma persona, Joe Henry, con la crucial intervención del ingeniero Ryan Freeland, es la responsable de la vida propia de cada álbum, de su particular palpitación. 



Donde Leylines emana frescor y transmite alegría, There is no other se recoge en un estado de ánimo cauteloso y desprende inquietud. Las hermanas Smith danzan entre acordes limpios y melodías apacibles, mientras Rhiannon y Turrisi desgarran historias que se enredan en el misterio o explotan con frenesí. Rising Appalachia te deja tranquilo, flotando en algodones sobre un lago de aguas transparentes al que te quieres lanzar de cabeza, There is no other te envuelve en toallas para hacerte sentir seguro pero rodeado de peligros. Ambas obras, como muchas en las que Joe se sumerge, te hacen partícipe de sus extrañas bellezas.

lunes, 13 de mayo de 2019

SALUD

Hoy brindo por Joe: continúa su viaje, sigue en ruta. Se encerró en sí un tiempo e hizo frente a las barreras de la vida. Las luces encendieron el escenario para él, dejó el sombrero a un lado y dio cariño a su guitarra para compartir unas canciones nuevas. Música en melodías, confesión en palabras. El vicio de un autor. Estoy listo, dijo. Y contó... que se ha medicado para sacar pecho ante un cáncer de próstata, y que está bien.

Sabes que no es más que un músico al que admiras, demasiado quizá, y que solo te ha dado en la vida el tiempo de placer que proporcionan sus obras. Más que suficiente, crees. Una y otra vez. Y es más que un complemento a lo que eras y de lo que disfrutas, es la explicación al goce que te regala la música, por el que te comprendes. Y lo ha compartido en público. Me muero de ganas por tus próximas obras. A tu salud.

lunes, 25 de marzo de 2019

IRLANDA & RHIANNON


En Irlanda -dan a entender unos pocos textos que circulan por la Red- parece haber encontrado Joe Henry razones e inspiración para crear. Sus amigos Over the Rhine revelan en la promoción de su último álbum, Love & Revelation, que esta vez no pudieron contar con Joe en el timón al encontrarse de retiro en Irlanda, donde pasa el tiempo dedicado a la escritura. ¿Libros, canciones?, no sabemos bien. (El álbum, por cierto, tiene en su personal a músicos tan afines a Joe como Bellerose, Condos, Leisz y Warren, además de la Ryan Freeland en la ingeniería sonora). Y en Irlanda Joe ha grabado hace poco el nuevo disco de Rhiannon Giddens, nada menos que en los Windmill Lane Studios de Dublin, que en mayo se podrá comprar. Este avance, I'm on my way, es más que prometedor.

 

martes, 19 de febrero de 2019

ARMONÍA

En mayo habrá entrega de Mr. Henry: Leylines, de Leah y Chloe al frente de Rising Appalachia. Esta vez Joe produce sin sus socios habituales cerca (como antes al trabajar con Lisa Hannigan, Natalie Duncan o Steep Canyon Rangers), y lo hace con músicos que no han grabado con él y suelen girar con las hermanas Smith. Ani Difranco colabora en el proyecto, del que Harmonize es un delicioso adelanto, calurosa balada en comunión con la naturaleza.

sábado, 29 de diciembre de 2018

JOEY & KENNETH

Hace tiempo que no sé nada de ti, Joe. Creo que tendremos al menos un par de trabajos tuyos el próximo año, ahí detrás del cristal, consejero del artista, faro de su música. Quizá te guardas algo más íntimo que ansío volver a sentir penetrando en el alma a través de la carne, abrigado por los tuyos. Te hemos sentido este año en las canciones de Amy y de Joan, de los Steep Canyon Rangers, de Guy, de Joey y Kenneth. Cierro este año escuchando todo lo que hice y todo lo que no hice. Flotando en otra dimensión.

jueves, 15 de noviembre de 2018

JAY BELLEROSE

Me entrego al virtuosismo ciego, a lo extraordinario sin apariencia de serlo. Es más complejo que cualquier pirueta o escorzo. Me encanta descubrir así a músicos singulares en su brillantez. Jay Bellerose forma parte de ese clan, de la familia musical de Joe Henry, hermano de sangre en el estudio. Su relación, además de duradera, es intuitiva, profunda, más que íntima. Pon a Jay junto a un autor al que vaya a producir Joe y sabrá enseguida qué percusiones le convienen, con qué ritmos acompañar, cómo armar sus cajas y platos para deslizar baquetas o dejar caer mazos. He llegado a reconocerlo al poco de comenzar a escuchar una canción nueva en la que él se encargue de la batería: son golpes sigilosos los suyos, de genética jazzística, a los que les sientan bien platillos de pandereta, arena o cascabeles, el complemento sutil y elegante de canciones con percusión que se escurre.

Si cuento bien, Joe ha trabajado con Jay Bellerose en seis discos suyos y en otros 30 que ha producido. Junto a David Piltch, otro casi siempre fijo en los estudios, han girado los tres juntos. Diría que la música que pasa por Joe grita por que Jay esté en ella. El baterista, además, ha dejado su huella rítmica y ambiental en varios álbumes producidos por T Bone Burnett y en otros firmados por artistas como Gregg Allman, Aimee Mann, Madeleine Peyroux, Cassandra Wilson, Sara Watkins, Graham Nash o Elton John.